La campaña de la misión SpaceX Crew-13 de la NASA entra en su tramo decisivo con el traslado de sus cuatro tripulantes desde Houston hasta la costa espacial de Florida. En el Centro Espacial Kennedy completarán los últimos procedimientos antes de partir hacia la Estación Espacial Internacional.

NASA Blogs lo comunicó el sábado, 26 de septiembre. El grupo está formado por los astronautas de la NASA Jessica Watkins y Luke Delaney, el astronauta de la Agencia Espacial Canadiense Joshua Kutryk y el cosmonauta de Roscosmos Sergey Teteryatnikov.

Los integrantes de Crew-13 despegaron por la mañana desde Ellington Field, cerca del Centro Espacial Johnson, a bordo de aviones T-38. Su aterrizaje en la Shuttle Landing Facility de Kennedy estaba previsto alrededor de la una de la tarde, hora de verano del este de Estados Unidos.

El uso de los T-38 forma parte de una tradición consolidada dentro del cuerpo de astronautas estadounidense. Estas aeronaves no solo permiten efectuar desplazamientos rápidos, sino que ayudan a conservar la disciplina de cabina, la coordinación y la capacidad de reaccionar bajo presión.

En la pista los recibirán responsables del Centro Espacial Kennedy y del programa de órbita terrestre baja de la NASA. Después está prevista una breve comparecencia ante los medios presentes, que podrá seguirse en directo a través del canal de YouTube de NASA Kennedy.

La llegada ofrece una imagen visible del avance de la misión, aunque la mayor parte del trabajo final se desarrolla lejos de las cámaras. Tras sus declaraciones, los cuatro tripulantes se instalarán en las dependencias reservadas para astronautas dentro del edificio Neil A. Armstrong de Operaciones y Verificaciones.

Allí continuarán sometidos a cuarentena. El objetivo es minimizar contactos y evitar una infección que pueda afectar a la salud de la tripulación, alterar la composición del vuelo o provocar un aplazamiento cuando los preparativos técnicos ya se encuentran muy avanzados.

Los días anteriores al lanzamiento suelen dedicarse a comprobaciones médicas, repasos de procedimientos y coordinación con los equipos de control. También permiten revisar las respuestas previstas ante anomalías durante la cuenta atrás, el ascenso, la aproximación a la estación o el acoplamiento.

El despegue está fijado, como pronto, para las 11:10 de la mañana del jueves 1 de octubre. El Falcon 9 de SpaceX partirá del Complejo de Lanzamiento Espacial 40, situado en la Estación de la Fuerza Espacial de Cabo Cañaveral.

La expresión “como pronto” deja claro que la fecha sigue condicionada a las evaluaciones de seguridad. Además del estado del cohete y de la nave, los responsables deben analizar la meteorología en Florida, la disponibilidad de las instalaciones terrestres y las condiciones en posibles zonas de emergencia situadas a lo largo de la trayectoria.

La composición internacional de Crew-13 añade otra dimensión a la misión. Representantes de Estados Unidos, Canadá y Rusia compartirán las fases más exigentes del vuelo y deberán aplicar protocolos comunes durante el viaje, la llegada al complejo orbital y su trabajo posterior a bordo.

Esa cooperación responde a la estructura de la Estación Espacial Internacional, donde el transporte de personas, el mantenimiento de los sistemas y la investigación dependen de múltiples socios. Incluso cuando existen tensiones políticas en la Tierra, las operaciones orbitales requieren comunicaciones técnicas continuas y responsabilidades claramente repartidas.

Crew-13 también se inscribe en el modelo comercial con el que la NASA organiza buena parte de sus vuelos tripulados a la órbita baja. SpaceX aporta el sistema de transporte, mientras la agencia mantiene sus requisitos, supervisa la seguridad y coordina la misión con las operaciones de la estación.

La presencia estable de tripulaciones permite sostener experimentos, tareas de mantenimiento y pruebas de tecnologías destinadas a futuras exploraciones. Cada relevo debe encajar, además, con el calendario de los astronautas que ya se encuentran en órbita y con la disponibilidad de vehículos para su regreso.

La llegada a Kennedy confirma que el calendario ha alcanzado una fase avanzada, pero todavía quedan decisiones críticas. Solo después de cerrar las revisiones técnicas, médicas y meteorológicas se autorizará la cuenta atrás definitiva para el vuelo de Crew-13.