Ucrania plantea una reforma para aliviar la gestión del IVA
La propuesta 16037-d eleva el umbral asociado a ciertas inspecciones, permite declaraciones trimestrales a autónomos y amplía los servicios fiscales digitales. El Parlamento deberá valorar tanto el alivio administrativo como los riesgos de control.
Un grupo de diputados ucranianos ha presentado una versión reelaborada de la reforma de la administración del impuesto sobre el valor añadido. El proyecto, registrado con el número 16037-d, busca reducir trámites recurrentes para empresas y emprendedores, introducir nuevas herramientas electrónicas y ajustar varios procedimientos de fiscalización tributaria.
La Rada Suprema de Ucrania lo comunicó el miércoles, 7 de octubre. La iniciativa lleva las firmas de Danylo Hetmantsev, Nina Yuzhanina, Yaroslav Zhelezniak, Oleksandr Lukashev y Oleksandr Sova, integrantes de la comisión parlamentaria de Finanzas, Política Fiscal y Aduanera.
El texto no parte de cero. Es el resultado de revisar el proyecto gubernamental 16037, registrado el 4 de septiembre, y la alternativa parlamentaria 16037-1, presentada dos semanas después. La comisión concluyó que ambos documentos necesitaban ajustes, en particular para definir de manera más flexible el periodo fiscal aplicable a los empresarios individuales inscritos como contribuyentes del IVA.
Una de las medidas de mayor alcance práctico consiste en elevar de 100.000 a un millón de grivnas el importe que puede activar una inspección documental extraordinaria por la declaración de un reembolso presupuestario o de un saldo negativo de IVA. El salto reduciría la probabilidad de que cuantías relativamente pequeñas desencadenen este procedimiento, aunque no eliminaría otros controles basados en riesgos o indicios de incumplimiento.
Los empresarios individuales sujetos al IVA podrían escoger entre presentar sus declaraciones cada mes o cada trimestre. Para adoptar o cambiar el periodo tendrían que entregar una solicitud con 15 días naturales de antelación al comienzo del trimestre, y la modificación solo sería posible una vez al año. Quienes se registren por primera vez dispondrían de 15 días desde el alta para solicitar la modalidad trimestral.
La opción puede ser relevante para pequeños negocios que hoy asumen doce ciclos de preparación y revisión de declaraciones al año. Pasar a cuatro disminuiría costes contables y errores formales, pero no suspendería el registro de facturas ni el seguimiento diario de operaciones. Además, algunas empresas podrían preferir la frecuencia mensual si esta facilita la gestión de créditos fiscales, saldos o relaciones con proveedores.
La reforma pretende asimismo ampliar el gabinete electrónico del contribuyente. La Administración podría preparar borradores de declaraciones y facturas tributarias con los datos ya almacenados en sus sistemas de información. No se trataría necesariamente de una aceptación automática por parte del contribuyente: el valor real del servicio dependerá de la exactitud de los registros, de la posibilidad de corregirlos y de las normas que posteriormente dicte la autoridad responsable de la política financiera.
Otra simplificación permitiría emitir hasta el último día del mes una factura fiscal consolidada por el conjunto de ventas a compradores no registrados a efectos del IVA, incluidas las cantidades recibidas como anticipo. La medida está orientada sobre todo a sectores con gran volumen de operaciones minoristas o de servicios, donde generar documentos separados puede consumir recursos sin aportar información adicional significativa.
El proyecto aborda también la conservación de saldos negativos de IVA durante una transformación societaria. Si la entidad resultante solicita su reinscripción dentro del plazo, no se aplicaría la comprobación documental prevista para trasladar dicho saldo. La continuidad sería más rápida, aunque las autoridades tendrían que comprobar de forma fiable la sucesión jurídica y evitar transferencias artificiales de créditos fiscales.
En el contexto de la ley marcial, la propuesta modifica el incentivo para pagar voluntariamente deudas determinadas tras una inspección documental. Si la obligación principal se abona en los 30 días naturales posteriores a la recepción de la resolución fiscal, no se cargarían multas ni intereses, salvo cuando la resolución sea impugnada. El mecanismo favorece una recaudación rápida, pero obliga al contribuyente a evaluar cuidadosamente si acepta el ajuste o defiende su posición mediante recurso.
El paquete contiene además cuestiones que exceden la simplificación estricta del IVA. Las facturas relativas al suministro de vehículos deberán incluir el código VIN, y la fiscalidad de la venta de automóviles, motocicletas y ciclomotores tendrá en cuenta el número de operaciones y si el bien permaneció más de 183 días en propiedad del vendedor. También aparecen disposiciones transitorias sobre marcas de impuestos especiales para determinados productos del tabaco y ajustes relacionados con la nueva regulación de titulización y bonos garantizados.
La exposición de motivos vincula la aprobación a compromisos asumidos por Ucrania ante la Unión Europea y el Fondo Monetario Internacional en memorandos de mayo y julio de 2026. El acceso a ayuda macrofinanciera y desembolsos externos permitiría cubrir gastos públicos críticos y reservar una mayor parte de los ingresos internos para seguridad y defensa. Sin embargo, la propuesta aún debe superar el examen parlamentario, y su éxito dependerá de la calidad de la regulación secundaria, de la infraestructura digital tributaria y de que la reducción de trámites no debilite el control del fraude.