La Expedición 75 inició la semana con una agenda repartida entre la preparación de una operación exterior decisiva y varios experimentos de ciencias de la vida. Joshua Kutryk, de la Agencia Espacial Canadiense, y Anil Menon, de la NASA, tienen previsto instalar el jueves la octava y última batería solar desplegable de la Estación Espacial Internacional.

NASA Blogs lo comunicó el lunes, 2 de noviembre. La caminata espacial está programada para comenzar a las 8:10 de la mañana, hora estándar del este de Estados Unidos, y los responsables de la misión calculan que los trabajos requerirán alrededor de siete horas.

La intervención se desarrollará en la estructura de celosía de estribor del complejo orbital. Se trata del lado opuesto a la celosía de babor donde Kutryk y Menon instalaron otra batería desplegable el 29 de octubre, una operación reciente que sirve como antecedente directo para el nuevo trabajo, aunque no elimina la necesidad de revisar cada procedimiento.

La instalación final debería elevar en torno a un 30% la capacidad de generación eléctrica de la estación, que pasaría de 160 kilovatios a aproximadamente 215. La energía sostiene tanto los sistemas básicos del puesto orbital como sus laboratorios, sus comunicaciones y el equipamiento utilizado por la tripulación, por lo que la ampliación tiene un alcance mayor que el de una sustitución rutinaria.

El trabajo preparatorio también involucra a astronautas que no saldrán al exterior. Kutryk y Menon repasaron el lunes junto con Jessica Watkins y Luke Delaney, ambos de la NASA, los procedimientos del brazo robótico Canadarm2. Los cuatro estudiaron cómo este sistema respaldará la actividad prevista en la parte externa de la estación.

La tripulación mantuvo después dos conferencias con los controladores en tierra. En la primera, los astronautas analizaron con especialistas en caminatas espaciales su grado de preparación para la misión. En la segunda abordaron con ingenieros de robótica las dudas o consideraciones relacionadas con Canadarm2.

La NASA prevé abrir la retransmisión en NASA+ a las 6:45 de la mañana, hora estándar del este, antes del inicio programado de la salida. La señal también se ofrecerá en otras plataformas, lo que permitirá seguir tanto las actividades previas como el desarrollo de la instalación, siempre sujeto a las condiciones operativas de la jornada.

La proximidad de la caminata no detuvo el programa científico. Kutryk se colocó al comienzo de su turno el chaleco y la cinta para la cabeza del Bio-Monitor, ambos dotados de sensores, y pedaleó en la bicicleta estática del módulo de laboratorio Destiny. El sistema registró datos fisiológicos durante el ejercicio en ingravidez.

El objetivo es estudiar la adaptación cardiorrespiratoria de los astronautas a la ausencia de peso. Los resultados podrían orientar medidas de protección de la salud en futuras expediciones a la Luna, Marte y destinos más lejanos, donde la vigilancia médica y la capacidad de anticipar cambios fisiológicos adquirirían especial relevancia.

Delaney, por su parte, alimentó muestras de tejido vascular que habían sido impresas en la BioFabrication Facility. El experimento explora el desarrollo de estructuras biológicas en microgravedad y muestra cómo la estación funciona no solo como residencia y plataforma tecnológica, sino también como laboratorio para procesos difíciles de reproducir en la superficie terrestre.

Watkins comprobó el funcionamiento de un secuenciador portátil de ADN destinado al análisis genético de bacterias resistentes a los antibióticos en microgravedad. La verificación del aparato es esencial para garantizar que los investigadores puedan obtener datos fiables sobre microorganismos expuestos al entorno orbital.

En el segmento de Roscosmos, el comandante Piotr Dubrov continuó investigando la fabricación de cristales semiconductores de gran pureza en microgravedad, con la expectativa de obtener materiales superiores a los producidos en la Tierra. Serguéi Teteryatnikov se colocó electrodos para medir durante 24 horas la actividad cardíaca y la presión arterial.

Anna Kíkina realizó tareas de mantenimiento en el sistema de ventilación y después trasladó carga dentro de la nave Progress 96. Esas labores menos visibles resultan inseparables de la investigación y de las operaciones extravehiculares, porque mantienen habitables los módulos y ordenan los suministros necesarios para el trabajo diario.

La planificación de la Expedición 75 refleja así tres prioridades simultáneas: renovar la infraestructura energética, estudiar los efectos de la microgravedad y conservar en funcionamiento el complejo orbital. El aumento de potencia todavía depende de que la salida y el montaje se completen según lo previsto; de lograrse, la operación cerraría la instalación de la octava batería solar desplegable.