La suspensión de Alta Banka ha golpeado especialmente a la comunidad rusa residente en Serbia, que recurría a esta entidad ante las restricciones de otros bancos. Desde la retirada de la licencia, las tarjetas dejaron de funcionar y los titulares no pueden utilizar el dinero depositado en sus cuentas.

Así lo informa Radio Liberty este lunes, 2 de noviembre. El Banco Nacional de Serbia había anunciado el 31 de octubre que la situación financiera de Alta se deterioró de forma considerable y que existía el riesgo de un nuevo empeoramiento de su liquidez.

El dueño de la entidad, Davor Macura, y otros dos directivos fueron detenidos el 2 de noviembre por la presunta sustracción de unos 45.000 millones de dinares, cerca de 383 millones de euros. La fiscalía también investiga posibles transferencias al extranjero y pidió datos sobre las operaciones internacionales realizadas por el banco.

Los depósitos de hasta 50.000 euros cuentan con cobertura de seguro, y Alta anunció que pretendía iniciar los pagos al final de esta semana o al comienzo de la próxima. Sin embargo, los clientes afectados afrontan mientras tanto gastos inmediatos y dificultades para conseguir cuentas en otras entidades serbias.