La ingeniería universitaria dio un nuevo paso fuera del laboratorio el 13 de octubre con el lanzamiento de dos CubeSats construidos por estudiantes. PROVES-Maia y PROVES-Taygeta viajaron hacia la Estación Espacial Internacional junto con más de 6.300 libras de suministros en la 35.ª misión comercial de reabastecimiento de SpaceX para la NASA.

NASA Blogs lo comunicó el martes, 13 de octubre. El Falcon 9 despegó a las 6:33 de la mañana, hora de verano del este de Estados Unidos, desde el Complejo de Lanzamiento Espacial 40 de la Estación de la Fuerza Espacial de Cabo Cañaveral, en Florida.

El envío no representaba todavía el inicio confirmado de las operaciones de los CubeSats. Primero debían llegar a la estación y ser desplegados desde ella; la información de origen describía sus actividades en órbita como planes posteriores y no afirmaba que la liberación o los experimentos ya hubieran ocurrido.

Ambos vehículos forman parte de Pleiades Five, una cooperación entre varias instituciones articulada en torno a cinco unidades Pleiades Rapid Orbital Verification Experiment System, conocidas por la sigla PROVES. El programa utiliza misiones reales para que los alumnos se enfrenten a decisiones de diseño, montaje y operación que difícilmente pueden reproducirse por completo en el aula.

La base educativa es un kit de satélite documentado de manera abierta. Los archivos de diseño y el software pueden ser estudiados, utilizados y modificados por nuevos equipos, de modo que cada universidad no tenga que invertir sus recursos iniciales en reconstruir desde cero todos los elementos de una plataforma espacial.

La estandarización no elimina el trabajo técnico, sino que cambia su énfasis. Los estudiantes deben integrar equipos de vuelo, verificar interfaces, preparar cargas útiles y comprender las restricciones de energía y comunicaciones, pero parten de una arquitectura compartida que facilita el intercambio de experiencia entre instituciones.

PROVES fue seleccionado en 2024 por la CubeSat Launch Initiative de la NASA. Este mecanismo ofrece oportunidades de vuelo a pequeños satélites de centros educativos y otras organizaciones que cumplen los requisitos, con el propósito de formar a futuros profesionales mediante investigación espacial directa. La oficina Launch Services Program, ubicada en el Centro Espacial Kennedy, administra la iniciativa.

PROVES-Maia corresponde al equipo de la Universidad Estatal de Texas. Su estructura común fue desarrollada por la Universidad Politécnica Estatal de California en Pomona, lo que permitió a los alumnos texanos concentrarse en el montaje del hardware destinado a volar y en la integración de los diferentes sistemas.

El Space Lab de Texas State concluyó el montaje de Maia en una sala limpia en marzo. Los estudiantes instalaron la aviónica, el sistema eléctrico y las cargas útiles antes de los preparativos para ensayos de vibración en el Centro Espacial Johnson de la NASA, en Houston, concebidos para reproducir las sacudidas que soportaría el aparato durante el lanzamiento.

Una vez desplegado y operativo, Maia debía retransmitir mensajes digitales para radioaficionados mediante comunicaciones UHF y de banda S. El plan también contemplaba probar, cuando las condiciones lo permitieran, el encaminamiento de mensajes entre distintos vehículos PROVES, dando a participantes terrestres un papel en los ensayos.

Taygeta tiene una composición institucional diferente: reúne al Bronco Space Lab de Cal Poly Pomona y al Mt. San Antonio College de Walnut, California. Además de la función de radioafición, lleva una cámara y un experimento de detección de radiación, ampliando la misión más allá de la retransmisión de comunicaciones.

Las imágenes orbitales captadas por la cámara estaban destinadas a ser descargadas por operadores de radio. Otro procesador a bordo debía gestionar mediciones aproximadas de la energía de la radiación detectada en órbita terrestre baja, y el equipo pretendía permitir que esos datos fueran solicitados directamente al satélite.

La dimensión conjunta de Pleiades Five se apoya en DRIFT, sigla de Dynamic Relay for Intersatellite Fault Tolerance. Este protocolo de código abierto está pensado para encaminar datos entre satélites, una capacidad que el proyecto esperaba explorar mediante sus ensayos de mensajería entre aparatos.

Los promotores también planeaban publicar el diseño de una estación terrestre para facilitar la participación de la comunidad de radioaficionados. Esa apertura extiende el carácter educativo del programa: no solo comparte planos de las naves, sino que busca proporcionar herramientas para recibir señales y relacionarse con las misiones desde tierra.

El lanzamiento de octubre se sumó a una fase anterior de la colaboración. PROVES-Alcyone, PROVES-Atlas y PROVES-Electra habían partido hacia la estación en abril a bordo de la misión Northrop Grumman Commercial Resupply Services 24 de la NASA. La fuente no precisó, sin embargo, el resultado posterior del despliegue de Maia y Taygeta ni confirmó que la red experimental hubiera comenzado a funcionar.