La victoria demócrata en las elecciones legislativas del 3 de noviembre arrebató a los republicanos tanto la Cámara de Representantes como el Senado. Donald Trump admitió que la guerra iniciada contra Irán a finales de febrero tuvo un elevado coste para su partido. Así lo informa Radio Svoboda este jueves, 5 de noviembre.

Desde Teherán, el líder supremo Mojtaba Jamenei rechazó que la alternancia partidista garantice un cambio profundo en la política de Estados Unidos. Su gobierno mantiene contactos indirectos con Washington, principalmente mediante la intervención de Catar y Pakistán, para buscar una salida al conflicto.

Las posiciones siguen distantes. Irán exige que Estados Unidos dé el primer paso con el levantamiento de las sanciones y del bloqueo, además de rechazar concesiones sustanciales sobre su programa nuclear. Trump, por su parte, no ha descartado volver a atacar objetivos iraníes pendientes.

El analista Hamidreza Azizi cree que el resultado electoral podría reforzar la línea dura iraní y elevar el peligro de otro enfrentamiento. Una alternativa planteada por el académico Damon Golriz sería que Teherán limitara sus concesiones y aguardara a una nueva administración estadounidense después de enero de 2029, aunque el desenlace dependerá en gran medida de las decisiones de Trump.