La EEI preparó una caminata espacial para ampliar su energía
Anil Menon y Joshua Kutryk debían instalar el séptimo panel solar desplegable IROSA en el canal eléctrico 2A. La mejora estaba concebida para respaldar tanto las operaciones críticas de la estación como su futura retirada controlada de órbita.
Dos astronautas se prepararon el 29 de octubre para salir de la Estación Espacial Internacional y trabajar durante más de seis horas en su sistema de generación eléctrica. La actividad estaba programada para comenzar aproximadamente a las 8:00, hora del este de Estados Unidos, con una duración superior a seis horas y media.
NASA Blogs informó sobre los preparativos el jueves, 29 de octubre. Al tratarse de un horario que ya había pasado al día siguiente, el aviso permite reconstruir el plan de la agencia, pero no constituye por sí solo un balance de la ejecución ni confirma el resultado de las tareas.
La tripulación asignada reunía al astronauta de la NASA Anil Menon y al canadiense Joshua Kutryk, integrante de la Agencia Espacial Canadiense. Ambos debían abandonar el complejo orbital por Quest, la esclusa utilizada para pasar del entorno presurizado de la estación al exterior.
El núcleo de la misión consistía en instalar y desplegar un International Space Station Roll-Out Solar Array, conocido como IROSA. El nuevo conjunto debía integrarse en el canal de potencia eléctrica 2A, una ubicación concreta dentro del sistema que distribuye energía por la estación.
La estructura sería el séptimo IROSA incorporado a la EEI. Su diseño desplegable permite transportar el panel en una configuración recogida y extenderlo después en órbita, donde el espacio disponible, la geometría de los equipos ya instalados y la movilidad limitada de los astronautas condicionan cada maniobra.
La finalidad inmediata era añadir capacidad eléctrica para operaciones críticas. NASA subrayó además que esa energía respaldaría la futura salida segura y controlada de órbita de la estación, una operación que también requerirá sistemas fiables aunque el laboratorio se encuentre entonces en la fase final de su vida útil.
Ese vínculo sitúa la caminata espacial en un marco más amplio que el mantenimiento cotidiano. Las mejoras energéticas sostienen las funciones actuales del complejo, pero la planificación mencionada por NASA contempla igualmente las necesidades asociadas con la gestión responsable de una instalación orbital de gran tamaño.
Menon tenía asignado el puesto de primer miembro de la tripulación extravehicular y debía llevar un traje con franjas rojas. Kutryk actuaría como segundo miembro, vestido con un traje sin marcas. La diferencia visual facilita que los equipos de control y el público identifiquen a cada astronauta durante las imágenes en directo.
La experiencia previa de ambos era desigual. Para Menon se trataba de su cuarta caminata espacial prevista, mientras que Kutryk se disponía a realizar la primera. La composición del equipo combinaba así familiaridad con el entorno exterior y el debut de un astronauta en una de las actividades más exigentes de una misión orbital.
La agencia denominó la operación caminata espacial estadounidense número 100. Dentro del recuento general de trabajos vinculados con la EEI, debía ser la salida número 285 dedicada a su ensamblaje, mantenimiento y modernización, una cifra que refleja la continua intervención humana requerida por el complejo.
La previsión de más de seis horas y media revela la amplitud de la tarea. Instalar un panel no se limita al momento de extenderlo: la secuencia incluye la preparación de los trajes, la salida por la esclusa, el desplazamiento hasta la zona de trabajo, la manipulación del equipo y el regreso al interior.
NASA ofreció cobertura en directo por internet y remitió a su blog de la estación y a sus cuentas oficiales en redes sociales para conocer novedades. El comunicado inicial detalló el objetivo, los participantes y el horario previsto, pero no incluyó un informe posterior que permita afirmar cómo concluyó la instalación.