Una ciudadana ucraniana de 40 años fue expulsada de Polonia por dirigir una sala de máquinas de juego sin licencia en Radzyń Podlaski. Así lo informó inPoland.net.pl el miércoles 28 de octubre.

La policía local detuvo a la mujer y determinó que había creado y gestionado el establecimiento sin el permiso correspondiente. Según la investigación, esa actividad ocasionó pérdidas importantes al presupuesto estatal polaco. Su permanencia en el país fue considerada una amenaza para la seguridad y el orden públicos.

La unidad de la Guardia Fronteriza del Bug emitió la orden de expulsión a petición del jefe policial del distrito. Los agentes acompañaron a la ucraniana hasta la frontera, donde fue entregada a los servicios de su país, y le prohibieron acceder a los Estados del espacio Schengen durante cinco años.