La vuelta de Crew-12 dependerá del tiempo frente a California
NASA y SpaceX sitúan el desacoplamiento de la misión Crew-12 no antes del 7 de octubre. La cápsula Dragon podría amerizar al día siguiente, siempre que el oleaje y la operación de recuperación sean seguros.
La misión Crew-12 se aproxima a su etapa final, pero el calendario seguirá abierto hasta que mejoren la precisión meteorológica y la información sobre el estado del mar. NASA y SpaceX apuntan ahora a un desacoplamiento no antes de la 1:05 a. m. EDT del miércoles 7 de octubre.
NASA Blogs lo comunicó el sábado 3 de octubre tras una revisión de las condiciones previstas frente a California. La fecha representa la primera oportunidad disponible y todavía puede cambiar sin que ello implique necesariamente un problema técnico.
Jessica Meir y Jack Hathaway, de NASA; Sophie Adenot, de la Agencia Espacial Europea; y Andrey Fedyaev, de Roscosmos, viajarán en la cápsula Dragon. Si se mantiene la planificación, amerizarán cerca de la costa californiana alrededor de las 11:25 a. m. del jueves 8 de octubre.
Los responsables todavía deben escoger el punto concreto de recuperación. Esa decisión puede modificar ligeramente la hora porque cada zona exige una trayectoria de salida y descenso específica, además de una coordinación distinta con los barcos, helicópteros, equipos médicos y autoridades marítimas desplegados en la región.
Para autorizar el regreso no basta con que el cielo esté despejado. La velocidad del viento, la altura y frecuencia de las olas, la visibilidad, las tormentas próximas y la capacidad de los buques para aproximarse de forma segura a la cápsula forman parte del análisis.
El estado de Dragon también será revisado hasta los últimos momentos. Los equipos comprobarán sus sistemas de propulsión, energía, navegación, comunicaciones y control ambiental antes de cerrar las escotillas y separar la nave de la Estación Espacial Internacional.
Después del desacoplamiento, la cápsula deberá alejarse del complejo orbital mediante maniobras controladas. Más tarde efectuará el encendido de frenado que la encamina hacia la atmósfera, atravesará la fase de máximo calentamiento y desplegará sus paracaídas antes del contacto con el océano.
El amerizaje da paso a otra parte crítica de la misión. Los especialistas de recuperación estabilizan la nave, la suben al buque y ayudan a salir a los tripulantes, que pueden experimentar mareo, debilidad o dificultades temporales para mantenerse en pie tras meses de adaptación a la microgravedad.
NASA y SpaceX prevén otra revisión meteorológica unas 48 horas antes de la separación. A esa distancia, los modelos ofrecen una imagen más útil de las condiciones locales, aunque la decisión seguirá sometida a actualizaciones hasta el comienzo efectivo de la vuelta.
Antes de partir, los cuatro miembros de Crew-12 entregarán oficialmente sus funciones a los compañeros que continúan en la estación. El relevo del domingo 4 de octubre permitirá preservar la continuidad de los experimentos, el mantenimiento y los protocolos de emergencia durante la transición.
Jessica Meir cederá el mando de la estación al cosmonauta Pyotr Dubrov en una ceremonia de despedida prevista para las 10:20 a. m. EDT. El acto será difundido por los canales digitales de NASA, mientras la agencia prepara información adicional sobre la cobertura del desacoplamiento y el regreso.
El cambio de mando tiene una dimensión ceremonial, pero también establece con claridad quién coordina a la tripulación que permanece a bordo. Aunque los centros terrestres dirigen la misión en conjunto, el comandante desempeña un papel central en la organización diaria y en la respuesta inmediata ante una contingencia.
La posibilidad de aplazar el retorno funciona como una protección, no como un fracaso del programa. Mientras la estación pueda alojar al grupo y Dragon conserve los márgenes necesarios, esperar una oportunidad más favorable reduce los riesgos para los astronautas y para el personal que debe recibirlos en el mar.
En los próximos días, los responsables combinarán pronósticos actualizados, cálculos orbitales y evaluaciones técnicas para fijar el lugar y la hora definitivos. Solo entonces la fecha provisional del 7 de octubre se convertirá en una autorización firme para iniciar el viaje de regreso.