La Casa Blanca ha dado a conocer una iniciativa que contempla consultas permanentes de seguridad, coordinación durante crisis y medidas recíprocas para reducir el peligro de una escalada militar. El plan aparece mientras el Gobierno de Donald Trump ultima una ronda trilateral de negociaciones en Abu Dabi.

Radio Svoboda informó sobre los preparativos el sábado, 7 de noviembre. Según el enviado presidencial Jared Kushner, el esquema debe proteger la soberanía y la integridad territorial de cada Estado, sin conceder a ningún país capacidad de veto sobre las alianzas o decisiones de seguridad ajenas. La OTAN conservaría un papel esencial en la defensa colectiva europea.

Trump habló de la posibilidad de un acuerdo de gran alcance después de recibir el 5 de noviembre al representante ruso Kiril Dmitriev. Sin embargo, especialistas consultados cuestionaron que Moscú esté dispuesto a realizar concesiones sustanciales y advirtieron sobre el riesgo de debatir la arquitectura de seguridad continental sin un compromiso ruso previo para detener los combates.

La cita del 10 y 11 de noviembre será la primera negociación trilateral de este tipo desde febrero. Los principales obstáculos siguen siendo las disputas territoriales y la definición de garantías viables para Ucrania, además de quién asumiría su aplicación y cómo se financiaría la reconstrucción del país.