La Policía polaca ha intensificado la vigilancia en Varsovia con patrullas que portan subfusiles y equipos de protección. Al mismo tiempo, fuerzas adicionales de la Policía, el Ejército y la Guardia Fronteriza fueron enviadas a la frontera con Rusia.

La medida responde a amenazas relacionadas con posibles acciones de sabotaje y actividades subversivas, según informó inPoland.net.pl el miércoles 4 de noviembre. Las autoridades policiales indicaron que las unidades deben poder intervenir sin demora.

Una carta del subdirector de la Policía, Tomasz Michułka, estableció el estado de plena disponibilidad entre el 2 y el 8 de noviembre. El documento, difundido en X, señala que los grupos antidisturbios dispondrán, entre otros medios, de subfusiles, cascos de kevlar y chalecos antibalas.

El primer ministro Donald Tusk afirmó el 3 de noviembre que los servicios polacos habían evitado una posible provocación fronteriza. Varias personas con linternas fueron vistas en territorio ruso, pero no se constató ninguna violación de la frontera.