La crisis institucional en Polonia se agravó cuando la jueza Anna Korwin-Piotrowska anunció la suspensión del presidente del Tribunal Constitucional, Bogdan Święczkowski, y de su adjunto, Bartłomiej Sochański. Korwin-Piotrowska asumió las funciones de la presidencia y solicitó la presencia policial en la sede del órgano.

Radio Libertad informó de la situación el viernes, 30 de octubre. Święczkowski y Sochański negaron la validez de su destitución, mientras una publicación en la cuenta oficial del tribunal en X calificó lo ocurrido de “toma inconstitucional”.

El fiscal general polaco, Waldemar Żurek, presentó además solicitudes para retirar la inmunidad a ambos responsables. Por su parte, el presidente Karol Nawrocki interrumpió su viaje oficial a Senegal y ordenó el regreso de su avión a Polonia.

La pugna se enmarca en el prolongado enfrentamiento entre el Gobierno de Donald Tusk y el sector vinculado a Ley y Justicia. El Ejecutivo cuestiona la legitimidad de magistrados incorporados durante la etapa de ese partido, mientras el bloque contrario tampoco reconoce a jueces designados bajo el actual Gobierno.