Las autoridades rumanas anunciaron que habían identificado una red de sabotaje supuestamente coordinada de forma directa por los servicios secretos rusos. La investigación vincula al grupo con un intento de provocar un incendio cerca de la fábrica de defensa Carfil en Brașov en septiembre de 2026.

Radio Svoboda (svoboda.org) lo comunicó el martes 27 de octubre. Los investigados son dos ciudadanos de Bielorrusia y uno de Ucrania: dos fueron detenidos en Alemania y el tercero en Polonia. Rumanía emitió órdenes de arresto y buscará que sean extraditados.

Según la fiscalía, los sospechosos preparaban además acciones contra otros objetivos rumanos y de distintos países de la Unión Europea. Entre los lugares señalados figuran instalaciones militares internacionales y recintos empleados para el entrenamiento de miembros de las Fuerzas Armadas ucranianas.

El caso se abrió tras un incendio registrado en septiembre en un área industrial contigua a Carfil, filial de Romarm, que afectó a las sedes de varias empresas. Moscú ha rechazado reiteradamente las acusaciones de participación en operaciones de sabotaje en Europa.