La Dragon de Crew-12 inicia el tramo decisivo de su regreso
La cápsula de SpaceX completó el encendido de desorbitación con cuatro tripulantes a bordo. El descenso atmosférico, la apertura escalonada de los paracaídas y la recuperación marítima constituían todavía fases esenciales de la operación.
La nave Dragon de SpaceX que transporta a los astronautas de la NASA Jessica Meir y Jack Hathaway, a la astronauta de la Agencia Espacial Europea Sophie Adenot y al cosmonauta de Roscosmos Andrey Fedyaev completó según lo previsto su encendido de desorbitación. La maniobra puso el regreso de Crew-12 en la trayectoria necesaria para entrar en la atmósfera y dirigirse al amerizaje.
NASA Blogs lo comunicó el jueves, 8 de octubre de 2026. La agencia mantuvo una cobertura en directo mediante distintas plataformas y señaló nasa.gov/live como punto de acceso a la retransmisión.
Aunque dura solo una fracción del viaje, el encendido de desorbitación determina buena parte de lo que sucede después. Los propulsores reducen la velocidad orbital de la cápsula y hacen descender su trayectoria hasta que esta atraviesa las capas densas de la atmósfera. Un cálculo preciso permite mantener la nave dentro del corredor previsto de entrada.
Haber terminado el encendido no equivale, sin embargo, a haber concluido la misión. Dragon debe soportar un rápido aumento del calentamiento exterior mientras la resistencia atmosférica reduce su enorme velocidad. El escudo térmico protege el habitáculo presurizado y permite que la desaceleración se produzca sin exponer a la tripulación a las temperaturas del flujo exterior.
En la parte final entra en acción un sistema de paracaídas por etapas. Los paracaídas de frenado debían desplegarse unos cuatro minutos antes del amerizaje, a cerca de 18.000 pies de altitud, cuando la cápsula avanzara a unas 350 millas por hora. En unidades métricas, las cifras equivalen aproximadamente a 5,5 kilómetros y 560 kilómetros por hora.
Menos de un minuto después estaba prevista la apertura de los paracaídas principales a unos 6.000 pies, alrededor de 1,8 kilómetros sobre la superficie. En ese punto Dragon se desplazaría a aproximadamente 120 millas por hora, cerca de 190 kilómetros por hora, antes de que las grandes campanas redujeran aún más su velocidad.
La separación entre ambos despliegues responde a la necesidad de controlar las cargas. Los primeros paracaídas estabilizan la cápsula y disminuyen su velocidad sin someter inmediatamente al sistema a la fuerza que produciría la apertura de las campanas principales. La telemetría permite comprobar la secuencia, la simetría del inflado y la tasa de descenso.
El comportamiento del vehículo no es la única variable relevante. Las condiciones meteorológicas y marítimas influyen en el margen operativo de los equipos de recuperación: el viento puede modificar el descenso bajo los paracaídas, mientras que el oleaje y la visibilidad condicionan la aproximación de las embarcaciones.
Tras el contacto con el agua comienza una fase distinta, pero igualmente planificada. Los equipos deben localizar la cápsula, acercarse con seguridad, estabilizarla y trasladarla al buque de recuperación. Solo entonces pueden abrir la escotilla y ayudar a salir a los cuatro viajeros, bajo la supervisión de personal médico.
Esa asistencia es importante incluso después de un retorno completamente nominal. La adaptación a la microgravedad modifica temporalmente el equilibrio, la distribución de fluidos y la respuesta muscular, por lo que un tripulante puede necesitar apoyo al ponerse de pie de nuevo bajo la gravedad terrestre. La evaluación médica continúa una vez fuera de la cápsula.
La composición de Crew-12 muestra la dimensión internacional de las operaciones tripuladas actuales. Dos astronautas estadounidenses, una representante europea y un cosmonauta ruso comparten el mismo sistema de regreso, lo que exige coordinación entre instituciones con responsabilidades distintas, además del trabajo operativo de SpaceX.
El modelo Commercial Crew de la NASA confía el transporte a empresas privadas bajo requisitos y supervisión de la agencia. SpaceX proporciona Dragon y dirige numerosas operaciones técnicas, mientras la NASA sigue los parámetros de seguridad, participa en las decisiones críticas y coordina la relación con sus socios internacionales.
Para el público, la transmisión ofrece imágenes de los paracaídas y del amerizaje, pero para los controladores la principal referencia es la telemetría. Interrupciones breves de vídeo o audio pueden deberse a la geometría de las comunicaciones y no implican necesariamente una anomalía. Cada evento se confirma a partir de los datos recibidos desde la nave.
El encendido de desorbitación cumplido según el plan despejó una de las etapas fundamentales del retorno. Aun así, la misión solo podía considerarse plenamente cerrada después del amerizaje, la puesta en condiciones seguras de Dragon y la extracción de Meir, Hathaway, Adenot y Fedyaev por parte de los equipos marítimos.