Crew-12 inicia en Dragon la fase final de su regreso
El cierre de la escotilla que unía la cápsula Dragon con la Estación Espacial Internacional puso en marcha las operaciones de retorno de Crew-12. La nave debe alejarse de forma autónoma antes de preparar la maniobra de salida de órbita y el amerizaje.
La misión SpaceX Crew-12 de la NASA pasó de su estancia en la Estación Espacial Internacional a la fase de regreso con el cierre de la escotilla de la nave Dragon. La operación se completó a las 6:05 de la mañana, hora de verano del este de Estados Unidos, y permitió comenzar las últimas verificaciones previas a la separación.
NASA Blogs lo comunicó el miércoles, 7 de octubre. El desacoplamiento autónomo estaba previsto para aproximadamente las 8:05 de la mañana, momento a partir del cual Dragon debía abandonar las inmediaciones del laboratorio orbital e iniciar el trayecto de vuelta a la Tierra.
Cerrar la escotilla transforma la situación operativa de la tripulación. Los astronautas dejan de depender del ambiente presurizado compartido con la estación y pasan a utilizar exclusivamente los sistemas de soporte vital, energía y comunicaciones de Dragon. Antes de avanzar, los equipos comprueban que el cierre sea hermético y que no exista ninguna anomalía en el conducto de conexión.
La preparación también afecta a la estación. Los controladores deben confirmar que los mecanismos de acoplamiento, las compuertas y los sistemas de ambos vehículos se encuentran en la configuración correcta. Solo después de revisar la telemetría y completar las listas de procedimientos se autoriza la liberación de los elementos que mantienen unida la cápsula al complejo.
Aunque se describe como autónomo, el desacoplamiento permanece bajo una estrecha supervisión humana. Dragon ejecuta órdenes programadas, libera sus conexiones y utiliza propulsores para separarse de manera gradual. Los astronautas y los especialistas en tierra vigilan al mismo tiempo la navegación, la presión de la cabina y el comportamiento de los sistemas.
La trayectoria de salida está diseñada para evitar que la nave vuelva a aproximarse accidentalmente a la estación. Los primeros impulsos crean una distancia segura, tras lo cual Dragon abandona la zona inmediata del complejo orbital. Esta secuencia prudente es necesaria porque incluso una cápsula relativamente pequeña puede representar un riesgo si su desplazamiento no coincide con los parámetros previstos.
La NASA programó el inicio de su transmisión del desacoplamiento para las 7:45 de la mañana a través de varias plataformas. El público puede acceder a la señal en NASA Live, donde los comentaristas suelen explicar el estado de la misión, las comprobaciones pendientes y el resultado de las consultas de disponibilidad realizadas por los centros de control.
Después de concluir la cobertura visual de la separación, la agencia distribuirá únicamente el audio de las conversaciones entre Crew-12, la estación y los controladores de vuelo. Esas comunicaciones permiten seguir una parte menos espectacular, pero esencial, de la misión: la confirmación de parámetros, la evaluación de la cápsula y los ajustes necesarios mientras aumenta la distancia respecto de la EEI.
El viaje desde la estación no conduce directamente a la atmósfera. La cápsula debe situarse en el punto orbital adecuado antes de realizar el encendido de frenado que reducirá su velocidad. La precisión de esa maniobra determina el corredor de entrada y ayuda a dirigir la nave hacia una zona marítima donde puedan desplegarse los equipos de recuperación.
La cobertura completa del regreso está prevista de nuevo a partir de las 10:20 de la mañana del jueves, 8 de octubre, y continuará hasta el amerizaje. En esa etapa Dragon tendrá que adoptar la orientación correcta para proteger a sus ocupantes con el escudo térmico, atravesar el intenso calentamiento de la reentrada y desplegar sus paracaídas de manera escalonada.
La llegada al océano no pone fin de inmediato al trabajo. Las embarcaciones de recuperación deben acercarse a la cápsula, estabilizarla y comprobar que no existan peligros antes de extraer a la tripulación. Posteriormente, personal médico examina a los astronautas, que pueden experimentar mareo, debilidad y dificultades de equilibrio al volver a sentir plenamente la gravedad terrestre.
El retorno de Crew-12 forma parte de la rotación regular que sostiene la presencia humana en la Estación Espacial Internacional. El programa de tripulación comercial busca convertir el transporte de astronautas en un servicio repetible, por lo que cada salida aporta información sobre el funcionamiento de la nave, la coordinación con la estación y la capacidad de recuperación en el mar.
Los horarios siguen sujetos a la situación técnica y a las condiciones meteorológicas en la zona de amerizaje. El viento, el oleaje y la visibilidad pueden resultar relevantes tanto para el descenso como para la seguridad de los equipos navales. La NASA mantendrá las actualizaciones en su blog de la estación, sus canales en directo y las cuentas oficiales de la EEI en redes sociales.