La unidad Nadodrzański de la Guardia Fronteriza polaca detuvo durante septiembre a 55 extranjeros, entre ellos ciudadanos de Ucrania, Georgia y Moldavia. Todos abandonaron el territorio nacional tras recibir decisiones de retorno inmediato.

La información fue publicada por inPoland.net.pl el martes, 6 de octubre. Las resoluciones incluyen prohibiciones de entrada de varios años aplicables a los países del espacio Schengen.

Los expedientes están relacionados con robos, amenazas, consumo y posesión de drogas, conducción bajo los efectos del alcohol, incumplimiento de sentencias judiciales y delitos fiscales.

En lo que va de 2026, este destacamento fronterizo ha dictado 520 órdenes de retorno forzoso contra personas cuya permanencia suponía una amenaza para la seguridad o el orden público. La cifra supera ya el total de todo el año anterior.