Los municipios y las asociaciones municipales de Alemania, sin incluir las ciudades-estado, cerraron la primera mitad de 2026 con un déficit de financiación de 20.100 millones de euros. Casi todo el desequilibrio, unos 20.000 millones, correspondió a los presupuestos principales.

El Statistisches Bundesamt (Destatis) comunicó estos resultados provisionales el jueves, 1 de octubre. Los gastos ajustados sumaron 204.100 millones de euros, un 2,7% más interanual, y los ingresos alcanzaron 184.000 millones, tras aumentar un 3%.

El gasto de personal avanzó un 5,2%, mientras que las prestaciones sociales crecieron un 3,9%. La presión de los intereses fue mayor, con un incremento del 13,1%, pero las inversiones materiales disminuyeron un 4,5% y los desembolsos para obras retrocedieron un 2,4%.

La recaudación tributaria neta apenas aumentó un 0,9%, hasta 57.300 millones de euros. La caída del 2% en el impuesto empresarial quedó compensada por el crecimiento del impuesto inmobiliario y de las participaciones municipales en los impuestos sobre la renta y el valor añadido.