La investigación sobre el dron recuperado el 14 de septiembre en una playa de Rusinowo, cerca de Jarosławiec, quedó en manos de la unidad de asuntos militares de la fiscalía de Poznań. La aeronave todavía está siendo examinada para establecer cómo llegó a aguas territoriales polacas. Así lo informó inPoland.net.pl el viernes 2 de octubre.

Una tripulación de la Armada detectó inicialmente el objeto en el mar Báltico y, horas después, este apareció en la orilla. La policía militar protegió la zona, mientras equipos especializados retiraron la ojiva y neutralizaron mediante una explosión controlada los elementos que podían poner en peligro a la población.

Los resultados preliminares apuntan a que podría tratarse de un Gerbera de fabricación rusa. Esa hipótesis aún requiere confirmación, y los investigadores tampoco han determinado el lugar exacto en el que el dron cayó al agua ni el punto por el que habría cruzado la frontera.

La fiscalía encargó un peritaje para reconstruir el recorrido del aparato, identificar su origen y precisar cuál podía ser su destino. El procedimiento incluye posibles delitos relacionados con la generación de un riesgo de explosión y la entrada no autorizada de una aeronave en Polonia.