Evacuados de Oleshky denuncian hambre y abusos bajo la ocupación rusa
La falta de alimentos y servicios básicos golpea a la población que permanece en Oleshky, en la región ucraniana de Jersón. Quienes lograron salir describen amenazas, minas y una evacuación de alto riesgo.
Oleshky continúa aislada y con una grave escasez de comida, agua potable y asistencia sanitaria. Las autoridades ucranianas calculan que en la ciudad ocupada quedan entre 1.500 y 2.000 habitantes, entre ellos varias decenas de menores. Radio Svoboda lo informó el lunes 26 de octubre.
El último cargamento comercial de alimentos habría llegado el 26 de mayo. Desde entonces, los vecinos dependieron principalmente de sus reservas y de lo cultivado en huertos, mientras las carreteras de acceso permanecían minadas o bloqueadas. Tras cuatro meses sin entregas, militares ucranianos consiguieron enviar con drones unas cuatro toneladas de productos.
Varios evacuados relataron que el hambre estuvo acompañada de registros, agresiones y amenazas de soldados rusos. Una mujer afirmó que un militar armado mantuvo retenidos a ella y a su esposo durante 11 días. Otros testimonios señalan que los ocupantes irrumpían en viviendas y acusaban a sus habitantes de colaborar con Ucrania.
Para abandonar Oleshky, algunos civiles tuvieron que recorrer a pie más de 20 kilómetros y esquivar minas y drones FPV. El jefe del Estado Mayor ruso, Valeri Guerásimov, anunció una suspensión del fuego en el frente de Jersón a partir de las 4:00 del 27 de octubre, destinada a facilitar una operación humanitaria. Al publicarse la información aún no se conocía el resultado de esa medida.