El satélite ruso Kosmos-2612 ajustó su órbita durante octubre para acompañar al ICEYE-X36 y se aproximó a una distancia de varios cientos de metros, posiblemente menor. Radio Svoboda informó sobre el caso el miércoles 21 de octubre.

Las maniobras de acercamiento cesaron el 18 de octubre. Para el día 21, ambos objetos estaban separados por 480 kilómetros, mientras ICEYE aseguró que conocía la situación y la vigilaba atentamente. No se registraron interrupciones en las operaciones del aparato.

Expertos consultados plantearon que el vuelo pudo servir para obtener imágenes y características de las señales, ensayar procedimientos de inspección orbital o estudiar la reacción del operador. LeoLabs señaló que la trayectoria era compatible con una operación compleja de aproximación, aunque no existe confirmación pública de la finalidad rusa.

La constelación de radar de ICEYE proporciona datos a Ucrania para tareas militares y de inteligencia. Analistas calificaron el episodio de escalada preocupante por el riesgo de accidentes y por su posible uso como demostración de capacidad contra satélites comerciales.