Activistas locales protestaron la noche del 21 de octubre frente a la fábrica de combustible nuclear de Framatome en Lingen, en el estado alemán de Baja Sajonia. La movilización rechazó las entregas de uranio procedente de Rusia y los vínculos industriales de la planta con Rosatom.

Radio Svoboda informó de la protesta el miércoles 21 de octubre, tras consultar a representantes de la organización ecologista Ecodefense. La convocatoria coincidió con la llegada prevista al puerto de Róterdam del buque Mikhail Dudin, que, según los activistas, podría transportar una nueva partida de uranio enriquecido ruso. No existe confirmación sobre la composición de la carga.

Los manifestantes reclamaron que Framatome suspenda su cooperación con la corporación nuclear estatal rusa. También pidieron revocar el permiso para fabricar en Lingen conjuntos de combustible destinados a centrales de diseño ruso, utilizados, entre otros países, en República Checa, Hungría y Bulgaria.

Las autoridades de Baja Sajonia concedieron la autorización en el verano de 2026 por indicación del Gobierno federal alemán. Varias organizaciones ambientales recurrieron la decisión y un tribunal de Lüneburg estudia una solicitud urgente para suspender sus efectos. Aunque se permitieron labores preparatorias, la nueva producción todavía no ha comenzado.