El ministro turco de Energía, Alparslan Bayraktar, anunció que su país recibirá una parte del diésel ruso contemplado en un acuerdo entre Moscú y Washington. Ankara considera ese suministro relevante para su seguridad energética debido a su dependencia parcial de Rusia.

Radio Svoboda informó sobre la declaración el domingo 18 de octubre. Bayraktar señaló que la participación de Turquía fue abordada durante negociaciones, aunque no detalló cuánto combustible compraría el país ni cuándo comenzarían las entregas.

El presidente estadounidense, Donald Trump, había asegurado el 9 de octubre que acordó con su homólogo ruso, Vladímir Putin, el envío inmediato de más de 300.000 toneladas de combustible. También mencionó otras 500.000 toneladas en noviembre, un millón posteriormente y tres millones más adelante, en función de la situación de las refinerías rusas.

Rusia mantenía desde el 8 de julio una prohibición a la exportación de diésel. El vice primer ministro Alexandr Nóvak anunció el 10 de octubre que la medida empezaría a levantarse antes de lo previsto y afirmó el 18 de octubre que el combustible ruso llegaría a los mercados estadounidenses entre 15 y 20 días después de la firma de los contratos.