La Policía polaca detuvo a una mujer de 35 años acusada de forzar una máquina expendedora de flores durante la noche en Choroszcz. La paciente había abandonado sin autorización el centro médico donde recibía tratamiento, según informó inPoland.net.pl el sábado, 7 de noviembre.

Tras romper el cristal, la mujer sacó un ramo de rosas blancas y regresó con él al establecimiento sanitario. El personal se lo retiró porque las flores estaban prohibidas en las habitaciones y el ramo contenía fragmentos de vidrio.

A la mañana siguiente, los trabajadores devolvieron las rosas a la propietaria de la máquina. La empresaria denunció el caso y entregó a los agentes imágenes de videovigilancia que mostrarían el momento del robo.

La afectada calculó en 850 eslotis el perjuicio ocasionado. La sospechosa fue acusada de robo con fuerza, delito por el que podría recibir una pena máxima de 10 años de prisión.